Valenzuela es un pequeño pueblo de la provincia de Córdoba con una larga historia. En su término municipal se han encontrado restos antiguos, como los del yacimiento de Cerro Boyero, donde se conserva una antigua cisterna que muestra la importancia del agua en tiempos pasados.
Durante la Edad Media, Valenzuela fue una zona de frontera entre los reinos cristianos y musulmanes. Con el paso del tiempo, se consolidó como un pueblo agrícola, rodeado de olivares y vinculado a la producción de aceite de oliva. El río Guadajoz, que recorre la comarca, ha sido siempre una fuente clave de vida, favoreciendo la agricultura y la comunicación entre pueblos.
Hoy, Valenzuela mantiene su esencia rural, con calles tranquilas, un vivo patrimonio religioso reflejado en su iglesia, ermitas y tradiciones que siguen vivas. Su entorno, dominado por suaves colinas y campos de olivos, refleja el alma de la campiña andaluza.
Pequeño y acogedor, con encanto y naturaleza a cada paso



Las fiestas populares de Valenzuela son el alma de su gente. A lo largo del año, el pueblo se transforma para celebrar sus tradiciones con orgullo, compromiso colectivo y una hospitalidad que invita a vecinos y visitantes a sentirse parte de cada momento. De todas ellas, el Corpus Christi destaca por su espectacularidad, su colorido y su proyección más allá de nuestras fronteras.