Nueva Carteya guarda en sus piedras y en sus yacimientos un valioso legado histórico y arqueológico. Desde los restos romanos del Higuerón hasta las murallas medievales de la Plaza de Armas, cada vestigio nos conecta con el pasado y revela la evolución de este municipio a lo largo de los siglos.



El patrimonio arqueológico de Nueva Carteya ofrece testigos silenciosos de su pasado milenario.
El Higuerón
El Higuerón es uno de los yacimientos arqueológicos más representativos del mundo íbero en el sur peninsular. Sus restos permiten conocer cómo vivían estas antiguas comunidades en un periodo clave de transición hacia la romanización. Las investigaciones del proyecto PROMETEO han revelado importantes transformaciones en la arquitectura, la producción y los sistemas simbólicos de la época.
Además de su valor histórico, el trabajo arqueológico en El Higuerón apuesta por acercar el patrimonio a la población local, fomentando el conocimiento y el orgullo por la historia del territorio. Este enfoque participativo convierte el yacimiento no solo en un lugar de estudio, sino también en un espacio de conexión entre pasado y presente.
Nueva Carteya, clave para entender la evolución histórica de la comarca, contrasta con otros enclaves como la necrópolis visigoda de La Tejuela o los silos medievales de Sequeira, donde apenas quedan visibles algunos vestigios que recuerdan el paso de antiguas civilizaciones por estas tierras.
El Museo Histórico de Nueva Carteya es un espacio que conserva y exhibe el rico patrimonio del municipio, con piezas arqueológicas de yacimientos cercanos como el Higuerón, y objetos que narran la vida de sus habitantes a lo largo de los siglos. Es un lugar donde el pasado cobra vida, ofreciendo al visitante una visión profunda de la historia local y su evolución cultural.
Los antiguos recintos amurallados de Nueva Carteya, como la Plaza de Armas y las Neverías, siguen siendo guardianes del pasado, conectando a los visitantes con la historia defensiva del municipio.
El Higuerón
Es uno de los mayores “recintos fortificados” del término municipal de Nueva Carteya, con una gran complejidad arquitectónica. Tiene un marcado carácter defensivo, presentando un gran edificio central rodeado por una potente muralla con bastiones. Su ocupación se remonta a Época Ibérica (comienzos del siglo IV a. C.) y se prolonga hasta Época Altoimperial (siglo I d. C.)
Recinto Amurallado de la Plaza de Armas
Entre los vestigios históricos de Nueva Carteya destaca el antiguo Recinto Amurallado de la Plaza de Armas, donde aún se conservan partes de las defensas que en su día protegieron el núcleo original del asentamiento. Este espacio, hoy integrado en la vida urbana, sigue recordando la importancia estratégica que tuvo la localidad y forma parte del trazado histórico que ha llegado hasta nuestros días.
Torre del Puerto
En el punto más elevado del término municipal, a 804 metros de altitud, en la cadena de cerros del Monte Horquera, encontramos una torre de forma cilíndrica construida con piedra caliza entre los siglos XIII-XIV d. C. Es una torre atalaya, palabra que viene del árabe con el significado de vigilancia. Cuando esta comarca era frontera entre cristianos y musulmanes, esta torre servía para vigilar los caminos y dar aviso en caso de necesidad encendiendo hogueras en su azotea.