El tambor de Baena, esencial en la Semana Santa, es una obra de arte que combina tradición y destreza. Su fabricación sigue un proceso meticuloso en el que cada elemento es trabajado con precisión.
Los artesanos baenenses utilizan materiales de alta calidad para garantizar un sonido característico:
Casco
Se elabora en madera de haya o chopo, proporcionando resistencia y una resonancia única.
Parche
Tradicionalmente de piel de cabra, aunque actualmente también se usan materiales sintéticos.
Bordones
Pueden ser de pita o metálicos, generando el inconfundible redoble que caracteriza a los tambores de Baena.
Decoración
Algunos tambores incluyen detalles pintados o grabados, reflejando el estilo artesanal de la región.
Herencia viva gracias a los maestros artesanos que transmiten su conocimiento de generación en generación, asegurando que estas tradiciones sigan formando parte del patrimonio cultural.
Forja y metalurgia
Fabricación de rejas, balcones, faroles y objetos religiosos. Los herreros trabajan el hierro con técnicas tradicionales, logrando piezas que combinan funcionalidad y estética, muy presentes en la arquitectura local.
Artesanía del textil
Elaboración de bordados, encajes y tejidos artesanales. Confección de mantones, tapices y elementos decorativos con técnicas transmitidas por generaciones, muchas veces inspiradas en patrones tradicionales andaluces.
Cerámica y alfarería
La cerámica de Baena posee una fuerte influencia árabe y andaluza, reflejada en sus diseños geométricos y colores vivos. Los artesanos locales crean vasijas, platos, azulejos y elementos arquitectónicos de barro cocido, manteniendo una tradición que ha perdurado durante siglos.