


Ingredientes
500 g de bacalao desalado (puedes usar lomos o trozos)
2 cebollas grandes
3 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
4 tomates maduros (o 400 g de tomate triturado)
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel
Sal y pimienta al gusto
100 g de aceitunas negras (opcional, para decorar)
Pan frito o patatas como acompañamiento.
Preparación
Si el bacalao no está desalado, remójalo en agua fría durante 24-48 horas, cambiando el agua cada 8 horas.
Una vez desalado, seca los trozos de bacalao con papel de cocina.
Pela y corta las cebollas en juliana. Pica los ajos y corta los pimientos en tiras finas.
En una sartén grande o cazuela, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe los ajos hasta que estén dorados.
Añade la cebolla y los pimientos y sofríe a fuego medio hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados.
Pela y tritura los tomates (si usas tomates frescos) o utiliza tomate triturado.
Incorpora el tomate al sofrito junto con el pimentón dulce y la hoja de laurel. Cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese.
Coloca los trozos de bacalao sobre el sofrito, con la piel hacia abajo.
Tapa la cazuela y cocina a fuego lento durante 10-12 minutos, hasta que el bacalao esté tierno y cocido. Remueve suavemente la cazuela en círculos para que los sabores se mezclen sin deshacer el bacalao.
Prueba la salsa y ajusta de sal y pimienta al gusto.
Sirve caliente, decorado con aceitunas negras si lo deseas, y acompañado de pan frito o patatas.